Moda, Vestidos de fiesta

Vestidos pequeños y negros ¿por qué les gustan tanto a las chicas?

Los vestidos pequeños y negros siempre han estado ahí formando parte de los fondos de armario de muchas mujeres. Su éxito en la cultura popular obedece a unas claves fácilmente distinguibles.

Pero retrocedamos en el tiempo, vayamos a sus inicios, a su historia. Se dice que fue la diseñadora Coco Chanel la que creó el pequeño vestido negro como una tendencia de moda. No, no fue así. Ella no inventó el conceptó, pero lo que si hizo fue popularizarlo en la década de 1920. Un dibujo de Chanel en Vogue en 1926 lo definía como un vestido de crepé chino y con mangas largas y estrechas. En aquel momento, Vogue lo señaló como un estilo de vestido simple y elegante para mujer que tenía todas las garantías para convertirse en un estándar de moda.

Pero ¿por qué ese éxito entre las chicas de varias generaciones de los vestidos pequeños y negros, los LBD, por sus siglas en inglés. Vemos las claves que más saltan a la vista:

– Porque no pasan de moda. Desde la década de 1920 hasta la actualidad, los pequeños vestidos negros se han mantenido como referencias de estilo independientemente de las tendencias dominantes. Así, en la década de 1960 incluyó el estilo de la minifalda recortándose en altura y en los años 80 y 90 se los pudo ver con escotes y faldas largas a elegir con mangas o sin mangas, con vuelos o con lo justo para destacar la figura de la mujer.

– Porque realzan la figura. El color negro de estos vestidos obra la magia de destacar la piel de quien lo lleva, pero también los complementos de joyería o de marroquinería y hasta el calzado y los peinados.

– Porque combinan con todo. El tono negro tiene la prodigiosa ventaja de transmutarse en un lienzo textil extraordinariamente neutro con el que pueden combinar toda suerte de complementos. Tanto, que es la propia mujer la que toma las riendas de su estilismo cuando pone de su parte los complementos que más le gustan o que mejor le sientan. Un vestido que libera el lado más creativo de la mujer.

– Porque representan un modelo de elegancia natural. El negro, unido a los entallados y a la infinidad de detalles armoniosos de estos vestidos aportan, son un ejemplo perpetuo de elegancia natural, no naturalizada. No es casualidad que muchos modistos hayan incluido estos vestidos en sus colecciones. Lagerfeld, Versace, Coco Chanel o Dior tuvieron sus razones para tomar prestado el formato.

– Porque destacan a la mujer. Califican para bien su estilismo y hasta los gestos y dulces andares femeninos. El vestido pasa a un segundo plano, adoptando una presencia poco invasiva.

Por todas estas razones, los vestidos pequeños y negros gustan tanto a las chicas.
Los LBD aún tienen mucha historia que contar y muchos estilos que cortar.

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